Plan 30 60 90 días: programa de inducción con plantilla, también para sucesores
Autor: Kevin Baur BSc
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Contenido
- Qué es un plan 30 60 90 días
- Qué debe incluir un programa de inducción
- Las tres etapas del plan
- Plantilla del plan 30 60 90 días
- Ejemplo: plan de inducción para administración de cuentas a pagar
- Cuando la persona sustituye a alguien que se va
- Preguntas para las primeras semanas
- Errores frecuentes en la inducción
Los primeros tres meses deciden si una persona se integra en su nuevo puesto o sigue dependiendo de los demás para cada duda. Un plan 30 60 90 días convierte ese periodo en algo previsible: fija qué aprende la persona y cuándo, qué tareas asume y en qué orden, quién la acompaña y cómo se sabe que la incorporación ha funcionado. Esta guía explica cómo montar un programa de inducción con ese formato, incluye una plantilla para copiar, un ejemplo y lo que cambia cuando la persona sustituye a alguien que deja la empresa.
Qué es un plan 30 60 90 días
Un plan 30 60 90 días es una hoja de ruta escrita para los primeros tres meses en un puesto. Divide la incorporación en tres etapas de unos 30 días, cada una con un objetivo, tareas concretas, personas de referencia y un resultado comprobable. Es la parte práctica del programa de inducción, que además incluye la acogida, la documentación y la integración en el equipo.
Conviene distinguirlo de una lista de tareas de bienvenida. La lista asegura que no falte nada organizativo: puesto de trabajo, portátil, accesos, contrato. El plan responde a otra pregunta: qué tiene que saber y saber hacer la persona para trabajar con autonomía, y en qué orden lo aprende mejor.
Una parte de la inducción es además obligatoria. En España, el artículo 19 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales obliga a la empresa a dar a cada trabajador, en el momento de su contratación, una formación teórica y práctica suficiente y adecuada en materia preventiva, centrada en su puesto. En otros países de habla hispana existen obligaciones parecidas. Un plan escrito ayuda a dejar constancia de ello.
Qué debe incluir un programa de inducción
Un buen plan cabe en pocas páginas. Estos elementos no deberían faltar:
- Objetivo del puesto: dos o tres frases sobre para qué existe el puesto y cómo se mide el buen trabajo.
- Responsables: el responsable directo, un compañero de referencia para las dudas del día a día y una persona experta por tema.
- Contenidos: sistemas, procesos, normas, clientes y productos, ordenados por urgencia.
- Tareas en orden: primero tareas sencillas y recurrentes con acompañamiento, después las más complejas sin ayuda.
- Citas: reuniones de presentación con los contactos clave, formaciones y la formación preventiva obligatoria.
- Revisiones: como mínimo a los 30, 60 y 90 días, y antes de que termine el periodo de prueba si lo hay.
- Criterios de éxito: para cada etapa, un resultado que se pueda comprobar.
Las tres etapas del plan
La división en tres bloques de un mes encaja con la forma en que se aprende un puesto: primero entender, después hacer, al final asumir responsabilidad. Los días son orientativos. En un puesto sencillo se avanza más rápido; en un puesto de dirección o con muchos sistemas, más despacio.
Días 1 a 30: entender y acompañar
Objetivo: la persona conoce los procesos, las personas clave y las herramientas, y realiza las primeras tareas recurrentes con apoyo.
- Completar la formación preventiva y los accesos en la primera semana.
- Acompañar a compañeros con experiencia y anotar las dudas.
- Asumir las tareas recurrentes una a una, con revisión la primera vez.
- Reunirse con los cinco a diez contactos internos más importantes.
- No cambiar nada todavía. Primero entender por qué las cosas se hacen así.
Días 31 a 60: trabajar con autonomía
Objetivo: la persona hace la mayor parte de su trabajo sola y sabe a quién acudir con las excepciones.
- Realizar las tareas recurrentes sin ayuda.
- Asumir los primeros proyectos o clientes propios.
- Conocer en persona a clientes y proveedores.
- Cerrar las lagunas de conocimiento con el compañero de referencia y dejarlas por escrito.
Días 61 a 90: asumir responsabilidad y mejorar
Objetivo: el puesto funciona de forma estable y la persona empieza a darle forma.
- Asumir la responsabilidad completa del área.
- Acordar con el responsable dos o tres mejoras y ponerlas en marcha.
- Fijar objetivos para los seis meses siguientes.
- Asegurar que otra persona podría cubrir las tareas críticas en caso de ausencia.
Plantilla del plan 30 60 90 días
Copie la tabla en un documento o una hoja de cálculo y sustituya los textos entre corchetes por los datos del puesto.
| Etapa | Objetivo | Tareas y contenidos | Personas | Hecho cuando |
|---|---|---|---|---|
| Semana 1 | Estar operativo | Formación preventiva, accesos, herramientas: [lista] | Responsable, compañero de referencia: [nombres] | Todos los accesos funcionan, formación registrada |
| Días 1 a 30 | Entender y acompañar | Tareas recurrentes: [lista] Plazos: [lista] | Contactos internos: [nombres] | Cada tarea recurrente hecha una vez con apoyo |
| Días 31 a 60 | Autonomía | Proyectos o clientes propios: [lista] | Clientes, proveedores: [nombres] | Las tareas salen sin ayuda |
| Días 61 a 90 | Responsabilidad y mejora | Mejoras: [2 o 3 puntos] Suplente para tareas críticas | Responsable: objetivos a 6 meses | Objetivos acordados, suplencia resuelta |
| Revisiones | Feedback | A los 30, 60 y 90 días y antes del fin del periodo de prueba | Responsable | Reunión hecha, próximos pasos anotados |
Ejemplo: plan de inducción para administración de cuentas a pagar
Así puede verse en la práctica, en una versión simplificada para un puesto administrativo de cuentas a pagar en una pyme:
- Semana 1: acceso al programa de contabilidad y al buzón de facturas, formación preventiva del puesto, introducción al plan de cuentas con la responsable del equipo.
- Días 1 a 30: registrar facturas de proveedores, al principio con revisión de una compañera. Conocer los circuitos de aprobación. Acompañar la primera remesa de pagos.
- Días 31 a 60: registro de facturas y remesas sin ayuda. Resolver consultas con proveedores. Participar en el cierre mensual.
- Días 61 a 90: responsabilidad sobre una parte de los proveedores. Propuesta para reducir las consultas repetidas. Cubrir las vacaciones de la compañera.
Cuando la persona sustituye a alguien que se va
Muchas incorporaciones son en realidad relevos. En ese caso cambian las reglas:
- El trabajo no espera. Plazos, pedidos y cierres siguen desde el primer día.
- Hay una historia previa. Acuerdos con clientes, casos especiales y atajos ya existen, pero a menudo no están escritos.
- Quizá la persona anterior ya no esté. Entonces el documento de traspaso y los compañeros son las únicas fuentes.
Para un sucesor, la primera etapa no empieza aprendiendo sino manteniendo el trabajo en marcha: primero asume todo lo que tiene plazo y después aprende el resto. Por eso el plan necesita tres datos previos: la lista de plazos de los primeros 90 días, los asuntos abiertos de la persona anterior y los contactos con los que trabajaba más de cerca.
Lo que más falta en un relevo es lo que la persona anterior nunca escribió: por qué un cliente recibe un trato distinto, qué atajo funciona en qué sistema, a quién se llama de verdad cuando algo falla. Ese conocimiento tácito solo se puede conservar mientras la persona sigue en la empresa. Cómo hacerlo en las dos últimas semanas lo explica el plan de transferencia de conocimiento cuando un empleado se va. Quien quiera proteger los puestos clave a largo plazo lo resuelve con un plan de sucesión.
Preguntas para las primeras semanas
Estas preguntas ayudan a la persona nueva, y sobre todo a un sucesor, a separar lo importante de lo accesorio. Tienen sitio en la primera reunión con el responsable y con el compañero de referencia:
- ¿Qué tres cosas causarían más daño si las hago mal?
- ¿Qué plazos vencen en los próximos 90 días?
- ¿Qué tareas no aparecen en ninguna descripción del puesto pero se dan por hechas?
- ¿A quién debería conocer primero, y por qué?
- ¿Qué clientes o proveedores necesitan un trato especial?
- ¿Qué se ha intentado antes sin éxito?
- ¿A quién pregunto cuando la documentación no basta?
Errores frecuentes en la inducción
- No tener un plan escrito. La inducción depende entonces de quién tenga tiempo ese día.
- Demasiado en la primera semana. Quien ve todos los sistemas el tercer día retiene poco. Mejor aprender en el orden de las tareas.
- Sin compañero de referencia. La persona nueva pregunta a todos y nadie se siente responsable.
- Feedback solo al final del periodo de prueba. Los problemas se detectan tarde. Una conversación breve a los 30 y 60 días funciona mejor.
- Olvidar el traspaso en un relevo. El mejor plan ayuda poco si el conocimiento se fue con la persona anterior.
La inducción es la otra cara del offboarding: una buena salida suele ser la mejor preparación para la siguiente incorporación.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es un plan 30 60 90 días?
- Es una hoja de ruta escrita para los primeros tres meses en un puesto, dividida en tres etapas de unos 30 días. Cada etapa tiene un objetivo, tareas, personas de referencia y un resultado comprobable.
- ¿Qué es un programa de inducción?
- Es el conjunto de actividades con las que una empresa acoge y forma a una persona nueva: bienvenida, documentación, formación obligatoria, presentación al equipo y aprendizaje del puesto. El plan 30 60 90 días es su parte práctica.
- ¿Quién prepara el plan de inducción?
- Normalmente el responsable directo. Recursos humanos suele aportar la plantilla y el compañero de referencia y los expertos del equipo completan los contenidos técnicos.
- ¿Cuánto dura la inducción de un nuevo empleado?
- Para la mayoría de puestos tiene sentido un plan de 90 días. Los puestos sencillos pueden ir más rápido; los de dirección o con muchos sistemas suelen necesitar más tiempo.
- ¿Qué cambia si la persona es un sucesor?
- En un relevo el trabajo sigue desde el primer día. El plan empieza por todo lo que tiene plazo y necesita el traspaso de la persona anterior: asuntos abiertos, contactos y casos especiales. Si ya se ha ido, el documento de traspaso y los compañeros son las fuentes principales.
- ¿Es obligatoria la formación en la incorporación?
- No existe un formato obligatorio de plan, pero en España el artículo 19 de la Ley 31/1995 exige formar a cada trabajador en prevención de riesgos al contratarlo, centrada en su puesto. Un plan escrito ayuda a dejar constancia.